viernes, 8 de octubre de 2010

decadas de sufrimiento



Ahí me encontraba yo con el cuerpo acalambrado y las gotas que me rociaban. ¿Cómo llegue hasta aquí? La repuesta si la tengo pero algo me impide admitirla.

Sentía odio, rabia, desazón no por alguien ni por algo que me hiciera daño; era extraño todo daba vueltas pero nada me hacia pensar en la minúscula realidad de este lugar y su relación con la de afuera.

Pasaba el día pensando mientras venia en el bus de regreso a mi departamento, sentía que las personas no veían mi existencia tal vez eso me causo esta rabia que siento ahora. Todo es al revés uno quiere algo pero no lo tiene aunque intenta tenerlo. Yo por mi parte quería todo pero escapaba de ese todo, tenia un novio perfecto pero lo deje por miedo a lastimarlo no de la forma infantil que muchos creen sino de una forma enfermiza que incluso hasta ahora me da asco.

De niña fui Reyna de la primavera varias veces, pero no por que yo quería. Muchas personas me consideraban perfecta ¿que es la perfección?

Mi madre una persona de gran corazón, mi familia con un padre amoroso con todos sus hijos, mis hermanos doctora, abogado, literato, periodista. Todos orgullosos pero ¿acaso yo fui la única excepción? Pues no. Estudie para ser pintora en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, viaje a muchos países por las becas que obtuve, la verdad hasta ahora no entiendo como llegue aquí y tampoco a quienes dicen que soy una de las mayores representaciones femeninas de la corriente vanguardista.

Siendo sincera para mí eso vale una mierda, no quería pintar con fines de lucro, no quería tener una casa en Miami, ni pertenecer a una hermandad solo necesitaba que alguien me escuche de una forma distinta, pero no este mundo en el cual naci es un fiasco todos se mueven para aprovecharse de alguien, tener mas que uno o lastimar al otro, el maldito dinero ¡lo detesto y no lo quiero!

Si pudiera retrocedería en el tiempo y volvería con mis padres en esa pequeña chacra de Trujillo, jugaría en las tardes con pulgas y al regreso por mi barrio saludaría la señora luchita; la viejita que nos fiaba la comida en los tiempos de Alan y la inflación. No lloro porque según yo, soy una mujer fuerte aunque mi cuerpo se esta desintegrando por dentro me quema el dolor; mis ojos lloran aunque nadie los ves, extraño a mi país. Me creo fantasías recordándolo como si todas las personas fueran amables, dadivosas y silenciosas es lo único que me alimenta. Si, es verdad que puedo volver pero no lo hago ¿Por que no puedo ir? No lo se.

¡Ahora que recuerdo si lo se! mis padres y mis hermanos vienen los fines de mes a saludarme y casi siempre celebramos cualquier día festivo con mis sobrinos los hijos de mis hermanos. Yo no tengo hijos y no me arrepiento, no quisiera que tengan que convivir con alguien tan diferente, tan anormal como yo. Ellos necesitarían a alguien hambriento de dinero y éxito pues yo no necesito eso; no por el simple echo que no los tenga; como se ve necesito tranquilidad ¿la muerte podrá eso?.

Toc Toc. Tocan la puerta y es fin de mes tengo que abrir para seguir la rutina. Me levanto, me seco y me pongo la ropa lo más rápido que pueda, me seco los ojos y finjo una sonrisa en el espejo. Que mas da mama y papa esperan en la puerta……

1 comentario:

  1. que tenso! se me puso la piel de gallin y me puse en la posicion de esa chica, ojal el personajes encuentre paz besos

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