martes, 30 de noviembre de 2010

EL BESO DE MAMÁ


Como todas las mañanas desde hace ya 6 años, me despertó mi madre, esta mañana me levanto para ir a la escuela, había
pasado mala noche, con pesadillas sobre monstruos,
y me costaba trabajo levantarme.

A los diez minutos mi madre volvió a despertarme esta vez con más premura,
se estaba haciendo tarde, me levanté rápidamente, apenas si
me lavé la cara, me tome el desayuno en un abrir y cerrar de ojos, y ahí estaba mi mamá diciéndome; "come más despacio, que te vas a ahogar".

Con las prisas del momento le contesté de mal modo.- sí ya lo sé, no empieces a regañarme, (aún tuve que soportar las preguntas de rigor)
¿Llevas el almuerzo?
¿Te cepillaste los dientes?
¿Tienes listos los libros?
y yo aún más impaciente le contestaba levantando la voz -

Que te dije que sí! Ella sonrió suavemente y me dijo: -
Anda, dale un beso a mamá y ve con cuidado a la escuela.
Alcé los hombros con fastidio y le dije medio enfadado: --
¡Mamá! que ya es tarde no tengo tiempo para eso.

Está bien hijo, ve de prisa, que Dios te proteja.
Aún retumban mis propias palabras en mi oído: "no tengo tiempo para eso..."

Con las prisas y el enfado me pasó por alto un leve destello de tristeza en su mirada,
mientras iba corriendo hacia la escuela, estuve a punto de regresarme y darle un beso a mi mamá,
Sentía un nudo en el corazón, pero mis compañeros comenzaron a llamarme y fui hacia ellos
¿Con qué excusa regresaría?
¿Que iba a darle un beso a mi mamá? se hubiesen reído de mí- De todas formas al regresar a casa después de
las clases, vería a mi mama en la puerta de mi casa esperándome como siempre, temerosa de que me suceda algo,
impaciente si tardo unos minutos, ya que me he entretenido con mis amigos.

El día se me pasó volando en la escuela, entre clase y clase, juegos y almuerzo, y se me había olvidado
el incidente de la mañana, sin embargo esta vez, apenas sonó el timbre salí corriendo a mi casa sin entretenerme, desde la esquina esperaba divisar la figura de mi madre en la puerta, pero no había nadie esta vez.
Supuse que estaría adentro entretenida con algo, pero extrañé de momento su presencia tan segura.
Antes de tocar el timbre, salió a la puerta mi padre -
¿Pero era mi padre?- aquel hombre era mucho mayor de lo que siempre me había parecido, los hombros caídos, los ojos hinchados y un profundo hola de tristeza lo rodeaba...
Mi corazón empezó a latir alocadamente presintiendo algo, penas me salió la voz para decir... ¿qué pasa? Papá ¿Mamá está bien? Y en un suspiro me contestó: "tu mamá sufrió un ataque al corazón esta mañana, su muerte fue instantánea, Nadie se enteró, hasta que vinieron a visitarla y la encontraron ahí tendida en el pasillo, fue muy rápido, hijo, se fue nuestro ángel...
" Un sollozo salió de su garganta y no pudo seguir hablando"
¿Mi mamá?
¡¡¡mmmmmmmmaaaammmmaaaaaaaaaaá !!! Dios perdóname, dile que me perdone, aún soy un niño pretendiendo ser un hombre, dile por favor que ella es lo que más quiero en esta vida, y que prometo valorar a las personas que comparten conmigo mi existencia, no malhumorarme con ellas sin ningún motivo, y que les daré mil besos, día a día, por todos los que no pude darle a ella. cuídala por mí, mi Dios que cuando me toque la hora de partir de este mundo venga a mi pecho y me arrope como siempre lo hizo.

sábado, 13 de noviembre de 2010

DOS TEXTURAS


Roce cada sentido dentro de mi cabeza, imagine, volé y falle otra vez. Eran las 3 de la tarde y no tenía nada que hacer en ese pequeño departamento, alejado del mundo y de la realidad incoherente de cada mañana. Con una tozada y una taza amarilla de café. Mire la puerta y vi como los pequeños rayos de luz pasaban debajo de ella, mire otra vez y me fui acercando hasta llegar hacia la puerta. Desde ese momento me decidí a salir. Le di media vuelta a la perilla y la empuje. En ese entonces no sabía que había una escalera que enviaba directamente al techo del departamento.

Vivía sola y nadie venía a visitarme, ni siquiera una llamada, ni un mensaje o una señal de humo. Mis padres descifraron muy bien mis gritos de independencia que hice hace 4 años cuando Salí discutiendo con ellos de mi casa; esa discusión se desencadeno por el deseo de poder tener un momento de soledad y paz.

Ellos se olvidaron que tenían una hija llamada Regina sueca. Una muchacha libre y soñadora, que solo buscaba el éxito y la soledad en un pincel, trataba de hacerlos entender pero nada parecía pasar sobre esa cortina densa de ignoración hacia mí ser.

Osvaldo y Ruth eran las personas más altruistas con el mundo pero con sus hijos eran diferentes; nos daban estudio; pero no seguridad; dinero; pero no amor. Siempre fue así. Sabía que esto nunca iba a cambiar, sin embargo me creaba pensamientos vagos de una familia real, con discusiones y cumpleaños normales. Supondrán que teníamos mucho dinero, pues no. Éramos una familia de clase media como todas las demás en el viejo barrio de barranco.

De repente di un paso y otro, tras otro llegue al techo. Había varias sabanas colgando y el sol quemaba su textura blanca y sólida. Me dirigí a perderme entre ese vaivén de baile exótico creado por la brisa de la tarde y el ruido diurno. sentía como si volara, cerré los ojos y me deje llevar.

Toque con las palmas de mis manos una sábana muy blanca que se encontraba estrechamente sujetada; me acerco mas a ella y roso todo mi cuerpo como si intentara echarme. Nuevamente cerré los ojos y de forma horizontal me moví hacia el lado derecho, llegue y sentí otra textura, sin embargo no abrí los ojos; solo toque y olí la sabana, se sentía vieja y acabada pero olía igual que las demás.

¿Qué haces niña?-me dijo la dueña de la casa.

Nada- respondí sorprendida- solo quería subir a la terraza para poder ver el cielo.

Entonces, siéntate en mi banca para que puedas descansar- me dijo con voz tierna

No gracias, ya estaba bajando a mi departamento; ya que el sol me está matando- me fui los más rápido posible.

Semanas después esa vieja sabana estaba botada en el basural de la otra avenida, lista para ser llevada por cualquier indigente o quemada por los jóvenes y sus fogatas.

Ese mismo día tome valor y llame a la casa de mis padres ;pero como siempre estaba la linea ocupada, así que me desanime y volví a la cocina a prepararme una taza de café... ring ring- sonó el teléfono.

salí corriendo de la cocina hacia la sala. contesto el teléfono, y en el intento de alcanzarlo me tropiezo, me golpeo y rompo un florero.

alo?..alo?.......... buen día, continuación le vamos a dictar la clave de su nueva tarjeta de crédito...

lunes, 8 de noviembre de 2010

Descripción de una Noche


Me asome a la cocina y prepare una taza de café, estaba descalza y miraba el piso para no tropezar con algo afilado ya que el cuarto se encontraba en un embrollo total. me senté al costado del sofá rojo y sentía como el fluido caliente de la bebida pasaba por mi garganta, sentí paz y amor hacia la pequeña luz que llegaba desde mi ventana hasta el interior de la sala.

Ya amanecía y se había acabo la fiesta solo quedaban ellos, las bebidas, el humo y yo, fue una noche desequilibrada como todas las demás. laura y fredy se encontraban en mi cama echados y tranquilos como si a nadie le perteneciera ese objeto grande y rectangular. Tome un pucho prendido del cenicero; y me puse a mirar como la luna jugueteaba con las nubes, como si fuera una damisela coqueta tratando de persuadir el mas minúsculo sentimiento de la excitación entre su galantes caballeros.

¿Que haces en el suelo? el pregunto- nada, pensando en..... me interrumpió- vete a la cama christy y deja de alucinar.
Aposte la taza de café en la mesa y tire el cigarrillo gastado, le tome la mano y el me beso la cabeza . ¿me quieres?-pregunte- ¡claro flaca! sobre todo por los tonos que haces- se puso a reír descontroladamente y me llevo a la cama, me cubrió el cuerpo con las sabanas , me acaricio la cabeza, luego cerro la puerta y me miro de reojo.¡Ese era el momento! en medio del silencio y el éxtasis perdido de la noche.Tenia que ir tras de el, sin embargo cerré mis ojos y empece a llorar en silencio. ocultaba mi rostro entre las sabanas y trataba de descansar de pronto mis ojos se sentían cansados y pesados así que los entrecerré y vi como poco a poco las arrugas de la sabana blanca iban desapareciendo.

¡christina, chris, christy, levantate! vamos con los chicos a comer algo en la cafetería de la esquina ¿ vienes?- sobe mis ojos y me senté encima de la cama y respondí- no, yo luego voy lau- me miro tiernamente y contesto: ok, te voy pidiendo algo ni bien me timbres
¿ pie de manzana y cafe?- si.
Caí sobre la cama y senti un dolor insoportable en la cabeza;de repente sonó el celular y era Mijail. Un amigo de la infancia que estaba en camino hacia mi departamento. Después de una hora sonó el timbre y baje las escalera . Abrí la puerta y le sonreí como si el también fuera cómplice de algo que nunca se lo hubiera imaginado........ ¡hola! justo hoy tengo una pequeña fiesta en la casa, en buena hora.......